Bee2FireDetection es un sistema de detección y vigilancia desarrollado en Europa.

La inteligencia artificial también tiene la capacidad de ayudar a prevenir eventos desfavorables para ecosistemas, como los incendios forestales.El sistema Bee2FireDetection es capaz de usar imágenes de cámaras térmicas, termográficas y ópticas para detectar riesgos de incendios, como humo y variaciones de calor.

La empresa ecuatoriana distribuidora de tecnología Brucarte, socio de la compañía Bee2Fire, que a su vez es parte de la multinacional ITGest, planea implementar esta tecnología junto a una empresa local que será revelada a finales de octubre próximo según Anselmo Bueno, director ejecutivo de la compañía Bee2Fire. “La inteligencia artificial nos ayuda a diferenciar si lo que están viendo las cámaras es una nube normal, polvo o si es una columna de humo”, indica Bueno.

Además, el sistema detecta cualquier fuente de calor anómala. Tiene un alcance de 15 kilómetros, y es monitoreado por un grupo de personas que reciben alertas del sistema. Los humanos que vigilan el funcionamiento de la tecnología y reciben las alertas que esta emite pueden utilizar la interfaz de control desde computadoras y celulares. La comunicación con el equipo humano es inmediata, y el resto depende de la capacidad de reacción de los involucrados, según Bueno.

Sin embargo, el sistema también puede generar falsas alarmas. “Puede ser que haya pasado un camión por una zona donde no tenía que pasar y te genera una alarma”, señala. El sistema, además, es capaz de emitir alertas de distinto nivel, dependiendo de las necesidades de los usuarios. La problemática de los incendios forestales afecta todos los años al país, particularmente desde el mes de julio de cada año, cuando las condiciones climáticas cambian, y la resequedad del ambiente vuelve más vulnerables a ecosistemas como el bosque seco tropical.

La Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) registró 2.381 incendios forestales en 2023 hasta el 26 de septiembre pasado, lo cual ha generado la pérdida de 21.303,647 hectáreas de cobertura vegetal. En contraste se contabilizaron 899 incendios de enero al 28 de septiembre de 2022, lo cual representa un incremento porcentual del 164,8 %. Las provincias más afectadas son Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo, Pichincha, Carchi, Azuay y Loja. El territorio con de incendios forestales es Pichincha con 686, pero Loja es el que más porcentaje de cobertura vegetal ha perdido. Guayas es la provincia costera con más incendios forestales, con 182 eventos.

La tecnología de Bee2Fire ya se usa en países europeos que han sufrido incendios forestales devastadores, como Portugal y España, además de la selva amazónica en Brasil. Tanto entidades públicas, que administran reservas ecológicas como industrias que “necesitan controlar su biomasa”y son propensas a incendios, como la papelera y la minera, usan el sistema. Un grupo de investigadores portugueses realizaron un estudio en 2022 en el cual probaban la efectividad de Bee2Fire para detectar columnas de humo en el horizonte.

En una semana determinada, señalan, hubo 19 incendios, de los cuales 14 generaron una o más alarmas de detección dentro de los primeros 10 minutos de la aparición de la columna de humo, además de 3 instancias de falsa alarma. De las cinco veces que el sistema dijo que no había humo cuando en realidad sí lo había, cuatro ocurrieron fuera de la distancia en la que el sistema funciona.

Además de las posibles pérdidas humanas, materiales y naturales resultantes de incendios forestales, el humo resultante también aumenta la emisión de dióxido de carbono hacia la atmósfera, uno de los principales gases responsables de mantener el efecto invernadero, que mantiene la temperatura de la tierra a niveles para que prolifere la vida. Sin embargo, una sobre concentración de los mismos aumenta la temperatura global. El servicio de monitoreo atmosférico Copernicus determinó en 2021 que las emisiones de carbono debido a los incendios forestales a nivel global para ese año sumaron 1.760 millones de toneladas, cifra que representó más del doble de las emisiones anuales totales de Alemania.

Los científicos de Copernicus aseguran que las emisiones aumentarán conforme avancen los efectos del cambio climático antropogénico, o sea, causado por los humanos.

Autor: Juan Páez Moreno. El Universo.

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